Existen Nueve Infradimensiones
Existen Nueve Infradimensiones, sabiamente simbolizadas por el Dante en “La Divina Comedia”; en esas Nueve Infradimensiones involucionan distintos seres humanos. Muchos entran al Rei-no de los Kliphos antes de haber concluido su ciclo de manifestación, mas hay otros que entran al Reino de los Kliphos porque su tiempo se ha vencido.
Se nos ha dicho que a cada uno de nos se le asignan 108 EXISTENCIAS, que realizado o cumplido el Ciclo de Manifestación, DESCENDEMOS EN EL MUNDO DE LOS KLIPHOS, aunque no seamos malos ni perversos.
Conozco por ahí a alguien, cuyo nombre no menciono, que vive todavía sobre la faz de la Tierra, que aún tiene en sus ojos la suave luz del día. Es un buen hijo y estudia medicina; sus padres lo quieren. Hace poco tuvo un accidente de tránsito, fue arrollado por un automóvil, y fue entonces cuando se me ocurrió investigarle en las Regiones del Mundo Invisible.
Ciertamente, le hallé, no en las Zonas Superiores del Mundo Tridimensional, ¡no!, sino en el mundo de los Kliphos, en la Primera Esfera que le diríamos Sublunar, en el Primer Círculo Dantesco. “¿Cómo se me diría, si aún vive?”
Sí, es cierto, pero llegó a las 108 existencias y aunque sea un buen hijo, un buen ciudadano, su ciclo de manifestación ha concluido y como quiera que en ninguna de sus existencias pasadas hizo nada por su propia Autorrealización, la Rueda giró y ahora involuciona en el Reino Mineral sumergido… Conozco a otra persona; vive todavía sobre la faz de la Tierra, pero ya mora en el Tercer Círculo Dantesco. Obviamente, ella abusó de la Energía Creadora del Tercer Logos y se fue por el Camino Negro. Cuando desencarne, continuará su vida en esa región, en el Tercer Círculo.
Otra hay que está en el Círculo Quinto, pero ya desencarnó, y existen criaturas tan perversas que al dejar el cuerpo penetran de inmediato en el Noveno Círculo. ¿Qué diríamos nosotros de esos extorsionadores, de esos asesinos que raptan personas y luego cobran su rescate y hasta las asesinan, tal como leemos en las noticias que la prensa nos ha dado y que sigue dando en todos los países del mundo? Monstruos de esa clase son, incuestionablemente, candidatos para el Noveno Círculo.
¿Sería posible que a través de sucesivos nacimientos, evolucionaran las criaturas hasta la Liberación Final? ¡Obviamente que no! Porque está demostrado que en vez de evolucionar hemos involucionado.
Si echan ustedes un vistazo al panorama actual de la humanidad, pueden ustedes advertir esto en esos millones de seres que pueblan la faz de la Tierra. ¿Son acaso, esas multitudes, puras y bellas? ¿Son, esos, los inocentes de la antigua Arcadia? ¿Son, esos, aquéllos que adoraban al Sol y a los Espíritus de la Mañana, en las épocas en que nuestra Tierra era hermosa en todo su esplendor? ¿Creen ustedes que estos que viven ahora podrían entrar en el Edem?
¿Dónde están las perfecciones de todos estos millones de seres? No las hemos encontrado, ¿verdad? ¿Y es eso “evolución”? Realmente se ha involucionado. No se en qué se afianzan los fanáticos del DOGMA DE LA EVOLUCIÓN para asegurar que todo está progresando, si el ser humano ha perdido todo: Sus sentidos se les degeneraron, se volvió monstruoso, horrible; si no estamos en los tiempos aquellos en que los ríos de agua pura de vida manaban leche y miel; estos no son los momentos en que la Lira de Orfeo resuena en todos los ámbitos de universo, estos no son los instantes en que le rindamos culto a los Dioses Santos.
Vemos, por las calles, gentes aparentemente muy inocentes, como las del Jardín del Edén (¡que ingenuas!, ¿verdad?), y se llevan de la mano (¡con qué cariño!) con una inocencia aparente, pero si vamos a ver el fondo de eso, ¡qué fornicaciones, qué perversidades!… ¡Así está el mundo por aquí, por allá y acullá!
Así pues, el Dogma de la Evolución resulta falso; asegurar que todos estamos evolucionando hasta ser Dioses, es mentira porque los hechos están demostrando lo contrario. ¿Dónde están, en estos instantes, las Pirámides con sus grandiosos Misterios? ¡Sí, ahí están, en Teotihuacán: Muertas y frías!… ¿Dónde están las Pirámides de Egipto con sus hierofantes? ¡Así están esas moles de piedra: Asoleadas, soportando el peso de los siglos! Pero sus Hierofantes, ¿qué se hicieron? Ahora andan por ahí, deambulando, caídos, metidos en el lodo de la tierra… En días pasados hube de hacer una preciosa investigación que me ha dejado perplejo:
Mucho hemos hablado aquí sobre SANTIAGO, el Bendito Patrón de la Gran Obra; la Epístola Universal del gran Apóstol está ahí, sigue en pie, pero algo hubo que me dejó perplejo: Me fui a los Mundo de Conciencia Cósmica y en esa Región del Sephirote Hod, quise saber algo… Descubrí que una de sus existencias anteriores había sido nada menos que uno de esos famosos “HUIRACOCHAS”… Pero vean qué distinto, ¿verdad?: El Santiago aquél de la Tierra Santa aparece en España y mucho más tarde en otra parte. Era un Inmortal, eso es obvio.
Pero si todo hubiera quedado ahí no habría nada de qué sorprenderse. Lo grave no estuvo en eso, sino que CAYÓ y perdió también la Inmortalidad de su vehículo. Pero, ¿caerse EL BENDITO PATRÓN DE LA GRAN OBRA? ¡Imposible!, diríamos, pero se cayó y ahora vive por aquí en estos momentos, está en el Brasil, dentro de nuestro Movimiento Gnóstico está, y está trabajando por la humanidad, se está esforzando, sí, por redimirse otra vez. Pero ya ven ustedes: ¡Los Inmortales también se caen!… En general, mis caros hermanos, todo por está época es tinieblas profundas: Ángeles caídos, Sanctuarios profanados, Iniciados vencidos, dolor, amargura…
¿Podría decirse que esto es Evolución? ¡No! Si hasta los grandes se han caído, ¿qué se diría de aquéllos que no han llegado jamás a Hierofantes ni nada por el estilo? ¿Qué se dirá de todas esas multitudes, de todo ese abigarrado conjunto de personas que van y vienen por estas calles de Dios? ¡Cumplen su Destino, terminan su ciclo de manifestación y van a los Mundos de los Kliphos para el bien de ellos y para el bien de todos! Mas, ¿qué suerte nos aguardaría si no se hundieran para siempre los perdidos en el Mundo de los Kliphos? Imagínense ustedes: Si no hubiera un Principio Superior, si una Fuerza natural no desintegrara el sí mismo, el Yo, si se le permitiera crecer, ¿a dónde se llegaría? Afortunadamente la Rueda gira incesantemente: Cuando uno no se ha Autorrealizado, desciende entre las entrañas de la Tierra para su bien, porque en última instancia lo que quiere la Divinidad es nuestro bien.
Al descender a tales regiones sufrimos, es verdad, pero después de la MUERTE SEGUNDA salimos de allí puros, inocentes y hermosos, para entrar en el “Paraíso” (sí, en los Paraísos Elementales del Mundo de Yesod, del Mundo Etérico) y para REINICIAR una nueva jornada COMO SIMPLES ELEMENTALES como Gnomos del Reino Mineral… Qué preciosos Paraísos los de esas regiones de la Naturaleza, cuán bello es penetrar, dijéramos, en los Paraísos del Mundo Vegetal, donde hay bellezas inconcebibles!), y después continuar como seres vegetales y animales, y por último reconquistar el Estado de Humanos puros, inocentes, con posibilidades maravillosas…
De manera que, a pesar de que hay dolor en esas regiones, es para liberarnos, es para nuestro bien. La Misericordia Divina es grandiosa y todo mal por grande que sea tiene su castigo; pero todo castigo, a su vez, tiene su límite, es decir, nadie puede pagar más de lo que debe, por muy grave que sea el delito, su castigo tiene un límite.
Así pues, esta humanidad, aunque ha sido perversa, indubitablemente su castigo tendrá un límite: Se desintegrará con la Muerte Segunda entre las entrañas de la Tierra, y al fin, las Esencias libres continuarán en nuevos procesos evolutivos grandiosos, armoniosos. Hay que ir entendiendo todo esto, mis caros hermanos, haciéndonos conscientes de lo que son los Sephirotes, de lo que son los Kliphos, de lo que es la Evolución, de lo que es la Involución. Quien verdaderamente intente pasar más allá de todos estos procesos evolutivos e involutivos de los Sephirotes, debe meterse por la SENDA DEL MEDIO, por el OCTUPLE SENDERO, por el Camino Angosto que nos lleva a la Liberación Final, porque los Sephirotes tienen Evolución e Involución.
En principio todo está dentro del Logos, dentro del Anciano de los Días. En el Mundo de Atziluth, el Logos maneja todo directamente, pero cuando el Logos se desdobla en todos esos Sephirotes, cuando emana todos esos Sephirotes, todo cambia: Caen en el Mundo de la Manifestación, hasta caer en el Mundo Físico. Pero, ¿qué se entiende, o qué es el “Mundo de Atziluth”? El “MUNDO DE ATZILUTH” es el “Mundo de LOS ESPLENDORES”, el “Mundo de la CORONA SEPHIRÓTICA”, el “Mundo de la GRAN FELICIDAD”. ¿Qué es el “MUNDO DE BRIAH”? Es el “MUNDO DEL ESPÍRITU”. Allí está el Atman-Buddhi-Manas de la Teosofía Oriental, o sea el Chesed, Geburah y Tiphereth de la Kábala hebraica. De manera que esos cuatro mundos: Atziluth, Briah, Yetzirah y Assiah, se procesan inteligentemente. ¿Cuál es el Mundo más grandioso? Es, repito, el Mundo de Atziluth.
¿Y qué es “YETZIRATH”? En Yetzirath encontramos nosotros al MUNDO MENTAL y al MUNDO ASTRAL. Y por último hallamos al “MUNDO DE ASSIAH”: Es el MUNDO FÍSICO con sus Regiones Sumergidas o Moradas de los KLIPHOS. Pero en principio todas esas emanaciones están en el Anciano de los Días, en la Bondad de las bondades; de él deviene todo.
El Logos directamente maneja todos los Sephirotes, porque ya en el siguiente mundo, en el Mundo de Briah, se manifiesta a través de las Jerarquías Divinas; en el Mundo de Yetzirath lo mismo y en el Mundo de Assiah, o sea el Mundo Físico, se manifiesta a través de los chakras del planeta Tierra, de los Signos Zodiacales, de los planetas del Sistema Solar y hasta a través de los Tattvas o Vibraciones. Directamente, él sólo puede actuar sin intermediarios, dijéramos, en el Mundo de Atman…
Es interesante saber que este MALKUTH, este Mundo Físico en el que vivimos, un día estuvo precisamente dentro del Anciano de los Días, que devino por emanación hasta tomar la forma que tiene en estos instantes (¡eso es maravilloso!) y al fin llegará el día en que este Malkuth pase por sucesivas transformaciones hasta regresar otra vez hasta la fuente de origen, a la Región de Kether o del Anciano de los Días. Así, pues, los Diez Sephirotes involucionan y evolucionan; sin embargo, lo más interesante de los Sephirotes no son sus involuciones ni sus evoluciones, sino sus REVOLUCIONES. Uno puede hacer la revolución de los Sephirotes en sí mismo, aquí y ahora, hollando la Senda del Filo de la Navaja, aquélla que ha de conducirnos hasta la Autorrealización Íntima del Ser.
En todo caso, no olviden ustedes que de la unión grandiosa de SHIVA Y SHAKTI, es decir, de nuestro PADRE que está en secreto y de nuestra DIVINA MADRE en la Piedra Cúbica de Yesod, deviene algo extraordinario. Me refiero al Sephirote DAATH, que no es otra cosa sino el CONOCIMIENTO TÁNTRICO. Nosotros necesitamos usar ese Conocimiento, nosotros necesitamos realizar en nosotros ese Conocimiento, porque es por medio del Tantrismo como conseguiremos nosotros el ASCENSO DEL FUEGO SAGRADO en la espina dorsal. Es por medio del Conocimiento Tántrico, es decir, por medio del Sephirote Daath, como podemos volver algún día transformados al Anciano de los Días, ser uno mismo el Anciano de los Días.
En una palabra, necesitamos nosotros INTEGRAR a los DIEZ SEPHIROTES dentro de nosotros, aquí y ahora. Dentro de nosotros están, pero debemos integrarlos para convertirnos en Dioses. Cuando eso sea, tendremos derecho a golpear en la PUERTA ONCE, más antes debemos habernos integrado absolutamente. Ya integrados y perfectos, podremos llamar a esa puerta de prodigios y ella se abrirá.
Siguiendo estos desenvolvimientos cósmicos, podremos llegar a golpear un día en la PUERTA DOCE, que es la del AIN-SOPH; y por último, dichoso el que logre golpear en la PUERTA TRECE, la del AIN, porque ese se convertirá en un SAT-KUN, en la viva manifestación del Absoluto, aquí y ahora, en un Dios más allá del Bien y del Mal. Recuerden ustedes, mis caros hermanos, que el NÚMERO TRECE ES SANTO. Jesús y sus doce discípulos formaron trece personas, un grupo de trece personas. Trece eran también aquél Consejo de Ancianos que gobernaban a la tierra bendita de Anáhuac; sobre el trece está basado el Calendario Azteca.
Se nos ha dicho, en la Doctrina Secreta de Anáhuac, que existen Trece Cielos y esto nos invita a reflexionar. Son trece los Mundos que se compaginan con los Trece Sephirotes, porque el Anciano de los Días, la Bondad de las bondades”, el décimo de los Sephirotes, no es todo: él deviene de un Sephirote Superior, que es el Once; y el Once a su vez del Doce y el Doce del Trece. Son Trece Cielos, Trece Mundos.
Nuestro Sistema Solar tiene trece planetas; yo se los puedo enumerar: Tierra, uno; mercurio, dos; Venus, tres; Sol, cuatro; Marte, cinco; Júpiter, seis; Saturno, siete; Urano, ocho; Neptuno, nueve; Plutón, diez; Vulcano, once; Perséfone, doce; y Clarión, trece. Esos Trece Mundos tipifican a los Trece Sephirotes que forman los Trece Cielos de la Sabiduría Náhuatl.
Así pues, mis caros hermanos, Autorrealizar dentro de nosotros a todos los Sephirotes de la Kábala es vital, si es que queremos convertirnos en Dioses. Toda la Doctrina que aquí estamos enseñando, conduce a eso. Y hasta aquí por ahora nuestra plática de esta noche. Sin embargo estoy dispuesto a contestar las preguntas que los hermanos quisieran hacer en relación con este tema. Si hay algo que preguntar, pueden preguntarlo…
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Doctrina gnóstica develada por Samael Aun Weor
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